Internet ético y economía con conciencia Destacado

Lunes, 06 Julio 2015
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De nuevo te pido: mira primero el video que está un poco más abajo antes de leer mi artículo.

Y, si ves todo el video y después no te queda tiempo para leer mi artículo, no pasa nada. Seguro que no serás el mismo antes y después de oír lo que dice Joan Antoni Melé.

En esta ocasión, lo más importante no son las imágenes. Son las palabras. Las palabras son instrumentos muy potentes.

Nuestras palabras son capaces de crear y también son capaces de destruir. Grandes cosas.

Ahora, sí que puedes leer mi artículo :-)

Está habiendo cambios muy profundos

No hace tantos años cuando, en una conversación, se me ocurría tratar temas espirituales o de ética, me encontraba con expresiones de disgusto, cabezas bajas y un silencio tenso hasta que alguien, de repente, encontraba algún tema banal, una película que había visto, un partido de futbol, cualquier tontería que, para mi profunda tristeza, arrancaba una conversación jocosa, comentarios y risas.

Si se me ocurría insinuar que el ser humano no es un animal, en seguida me encasillaban como a creacionista (como a Joan Antoni Melé), pobrecito, en los tiempos actuales, estas cosas tan desfasadas...

Hoy, por lo contrario, vivimos tiempos mucho más interesantes. La gente está saliendo de esa superficialidad estéril, de esa mentalidad tan avanzada que menosprecia todo lo que es diferente, simplemente porque no encaja con la mayoría.

Tener miedo ante lo que no conocemos es muy humano.

Pero poco a poco, cada vez son más las personas que empiezan a tener actitudes más humildes.

Sí. Porque el progresismo se convirtió en algo arrogante, casi dictatorial.

Como ahora el independentismo. Vaya, vaya...

  • Si no piensas como la mayoría piensa, y no luchas por tu supervivencia en esta selva de animales racionales, entonces es porque o estás atrasado o eres fanático.

Pero, como decía antes, estos valores ya están cambiando.

Y, en parte, es gracias a la crisis.

Porque cuando algo funciona es inteligente copiarlo, pero cuando va mal, hasta un niño sabe huir de ello.

Cuando todos vivíamos de los préstamos bancarios y había dinero para viajar, dinero para derrochar, dinero para reirse de todo, uno podía permitirse el lujo de ser superficial, incluso frívolo porque ¿qué lógica materialista podía hacer pensar que eso, tan divertido, no era mejor a estar comiéndose el coco con ética y con espiritualidad, eso tan aburrido? ¿Quien podía esperarse que, casi de repente, el mundo occidental entraría en una recesión de tanta envergadura y que, además, esa crisis no solo sería económica sino profunda, de valores, de alma? Algunos con visión anunciaban un crack, pero nadie les hacía caso. Fácilmente se les callaba con un: "¡Hombre: no sea usted tan gafe"!

Y, para finalizar el asunto, más de un enterado de prestigio sentenciaba: "El coste de la vivienda nunca baja y nunca bajará".

Y todos felices, creyéndose, en el fondo, muy listillos.

Hasta que explotó la burbuja.

¡Plaaffff!

¿Quien se atreve ahora a decir que "el coste de la vivienda nunca baja"? Que se lo pregunten a las 171.110 familias desahuciadas en España sólo durante los primeros cuatro años de crisis (del 2008 al 2012), que después han sido por lo menos otro tanto, pero no tengo datos.

Economía y conciencia

Joan Antoni Melé

Ya he hablado en otra ocasión de Joan Antoni Melé. Es un referente. Uno de los primeros que se atrevió, en nuestra pobre España, a hablar de ética y banca, de economía y conciencia, de valores, de espiritualidad ¿Un banquero? Sí. Un banquero.

Y digo yo: si un banquero se ha atrevido a hablar así, en los tiempos que corren y con los graves escándalos que en los últimos años se han descubierto precisamente en la banca, es porque los tiempos están cambiando.

Hay otras personas que, desde este ámbito ético-empresarial, también apelan a la conciencia, buscan una economía que esté al servicio del ser humano, como:

Raimon Samsó

Raimón Samsó que nos habla de como conseguir la libertad financiera siendo ético, y de conceptos interesantes como márketing espiritual. "No pensar que el primer objetivo de un negocio es buscar el beneficio. El primer objetivo de un negocio tiene que ser el encontrar tu lugar en el mundo... Éste es un beneficio esencial, espiritual, interior... Cuando hayamos cumplido ese objetivo pasamos a un beneficio social, que es servir a los demás: a los que trabajan contigo, a tus clientes, a tus proveedores... Y, finalmente, el beneficio financiero (en tercer lugar, no en el primero) que es consecuencia de hacer aquello que amas y aquello que ayuda a los demás. "Sírvete a ti mismo, sirviendo a los demás".

David Escamilla

David Escamilla, que nos explica La felicidad en la empresa. Nos dice que "Estamos en una sociedad amorofóbica. Tenemos fobia al amor, a todo aquello que se escapa de lo material. Miedo a lo que se escapa de la razón. Miedo a los sentimientos, a las emociones, a todo lo que nos puede hacer daño, nos puede hacer sufrir..."

Daniel Gabarró

Daniel Gabarró nos aconseja a tener "la capacidad de respetar las leyes universales. Al margen de conocerlas o no, ellas existen y es importante respetarlas. Hay que conocerlas, no para manipularlas, sino para ponernos a favor de ellas".

Mário Sérgio Cortella

Aunque se aparte un poco de lo estrictamente empresarial, es de destacar la aportación de éste filósofo y educador de educadores brasileño que nos dice reiteradamente en sus múltiples conferencias y libros que:

  • La vida es demasiado corta para nosotros mismos hacerla aun más pequeña.

De ahí la importancia de vivir pensando en ayudar a los demás, siendo útil, dejando buenos recuerdos en las personas con las que convivimos. Él nos hace esta pregunta: "¿Si tu no existieses, ¿qué falta harías?"

Algunas ideas: "Ética no es cosmética. Ética no es etiqueta". Y, citando textos conocidos, recuerda: "Todo me es lícito pero no todo me conviene". También lo que Immanuel Kant afirmaba: "Todo lo que no puedas contar como lo hiciste, no lo hagas".

Muchas otras cosas importantes. Si entiendes bien el portugués de Brasil, te recomendo que mires este video de arriba. Y, si lo encuentras interesante pero no lo entiendes bien, por favor, dímelo, que no me importaría hacer un trabajo de traducción si, con eso, consiguiera acercar los valores de este filósofo, a las personas de habla castellana.

Bien. Otro día hago una selección más exhaustiva...

La humildad dirige ese cambio de conciencia

¿Por qué hemos caído en esa soberbia (tan enraizada) de pensar que nosotros somos más inteligentes que nuestros padres? Quizás sí que seamos más inteligentes, como explica Joan Melé en el vídeo, pero, ¿más sabios? Yo creo que no. Rotundamente. Solo hay que mirar a nuestro alrededor para ver mucha gente inteligente pero estresada, inquieta, dura de corazón, arrogante... Es decir: personas con cerebro, pero con poco corazón.

Hace pocos días oí a un científico bastante conocido afirmando que las personas somos cerebros con patas :-)

  • Hay muchas personas inteligentes pero, a la vez, duras de corazón.
  • Hay mucha gente inteligente pero, a la vez sin afecto natural.
  • Hay muchas personas inteligentes pero, a la vez, muy arrogantes, sin humildad.

¿Por qué se valora tanto la inteligencia y no nos damos cuenta de que, más que eso, lo que realmente valoramos en una persona con la que nos relacionamos es su bondad?

  • Decían los antiguos: el saber hincha, el amor edifica.

¿Por qué se valora tanto la belleza y no nos damos cuenta de que, más que eso, lo que es realmente importante en una persona con la que nos relacionamos es su bondad?

¿Por qué por defecto consideramos que lo nuevo es bueno y lo viejo es malo? ¿No te parece muy superficial?

Quizás sea por la influencia del márketing: "¡Señora, esto en nuevo, cómprelo"!

¿Por qué pensamos que lo actual es bueno y lo antiguo malo?

Quizás sea por un exceso de tecnología...

Lo cierto es que, de forma inconsciente, consideramos desfasados a nuestros propios padres y abuelos (y, cuanto más antiguos, más atrasados).

Haciendo así, hemos colocado en el centro de nuestra vida valores tan negativos como éste que comentaba en otro artículo: "el éxito es de aquel que vence la lucha contra los demás".

Lucha contra los demás.

Lucha de buenos contra malos.

Creo que esto es una consecuencia de ver tantas películas...

  • Lucha en el barrio:
  • los vecinos, buenos, contra el Ayuntamiento, malo.
  • Lucha en la Universidad:
  • los estudiantes, buenos, contra la dirección y el Estado, malos.
  • Lucha en la familia:
  • los hijos, modernos, contra los padres, anticuados.
  • Lucha en la empresa:
  • los trabajadores, buenos, contra los empresarios, malos.
  • Lucha en el matrimonio:
  • la esposa, víctima, contra el esposo, maltratador.
  • Lucha del Barça, bueno, contra el Madrid, malo.

De momento, lo dejo por ahí (creo que ya fui muy lejos).

Y estos valores negativos ya están en la sangre. El derecho de estar indignado. Con los otros, siempre con los otros.

Y si no me crees, haz una prueba: si tú que estás leyendo perteneces al grupo de los malos de la lista anterior, entonces, simplemente, hay que invertir la lista. El bueno tú, los malos, ellos.

Por supuesto: si eres del Madrid, los malos serán los culés. Esto está muy claro :-)

Cuando yo era joven e iba en moto me indignaban los peatones, atontados, que se interponían en mi paso, bueno. Pero cuando era al contrario, cuando yo iba a pie, no podía sufrir a los coches o motos, locos, que casi me atropellaban cuando yo, bueno, pasaba por un paso cebra.

Repito: "cuando yo era joven". Esto es importante: cuando yo era joven.

Hay muchos adultos que aun son adolescentes.

Y lo que hay que hacer es dejar de ser adolescente espiritualmente y pasar a ser adulto.

Valores para un nueva ética profesional

Pero hay quien está haciendo llamadas a un cambio de conciencia. Y yo estoy junto a ellos, salvando nuestras diferencias, porque, claro está que no somos iguales, ni tenemos que intentar serlo. Pero tenemos en común que nos esforzamos en cambiar estos paradigmas y proponemos otros para el siglo XXI.

Sin pretender hacer una enumeración exhaustiva (que muy probablemente ya debe de existir en algún lugar de internet y mucho mejor) de forma muy esquemática, he aquí algunas premisas de esta concepción de la vida y de la economía que pueden ayudarte:

  • Las personas no somos animales racionales sino seres espirituales.
  • Emplear la conciencia en lugar de la inconciencia que nos ha hecho entrar en esta última crisis-burbuja-recesión.
  • Anteponer los intereses de los demás a los nuestros propios, en lugar del egoismo y la codicia que imperó durante finales del siglo pasado y primeros años de éste.
  • En nuestro trabajo, antes que clientes a los que vender, buscaremos personas a las que ayudar.
  • No vamos a intentar hacer sólo lo posible, sino vamos a huir de la mediocridad, haciendo lo mejor.
  • A los que trabajan en nuestro nicho de mercado o en nuestro sector ya no les consideraremos nuestra competencia sino nuestros colaboradores.

Porqué estamos convencidos de que es mejor colaborar para juntos crear algo mejor, que competir a ver quien gana.

Éste a ver quien gana está muy enraizado en nuestra sociedad. Pero de esto sí que hoy no voy a hablar :-) Puede ser que un día...

Y seguimos defendiendo un internet ético

Que conste que sé que esta palabra ético no suena bien y que suena a católico, a Vaticano. Sin criticar a nadie, quiero dejar bien claro que no soy católico y que, además, me parece muy vengonzoso que exista algo como el Vaticano (aunque hay que reconocer que, últimamente, está dando pasos interesantes que, esperemos, no sean sólo márketing).

Pero sigo creyendo en la ética, como forma de expresión humana. Una de las mejores.

  • Y, puesto que trabajo con Internet, defiendo un internet ético, el internet de las personas, un internet humano, colaborativo, generoso...

El internet que ha introducido, en un mundo agresivo, valores de colaboración. Esto, sin entrar en aspectos negativosque, claro está, internet también ha introducido; a mi entender, no tanto por su esencia, sino por causa de la debilidad del propio ser humano que es capaz de corromper y usar para mal sus propias creaciones que fueron concebidas inicialmente -en muchos casos- para el bien.

  • La radioactividad y la bomba atómica son un ilustre y dramático ejemplo de algo concebido para el bien y usado para el mal.

En internet hay muchos y buenos ejemplos de trabajo colaborativo frente a trabajo competitivo. Como mi trabajo es el diseño y el desarrollo web, esto lo conozco bien...

Haciendo un poco de historia rápida, cuando apareció la informática surgieron las empresas que, en poco tiempo, se convirtieron en grandes multinacionales, que vendían sus programas (llamados software) y todo el mundo, ¡venga, a pagar! Y unas competían contra las otras. La competencia fue despiadada; los grandes vencieron a los pequeños y hubo alguien que se hizo millonario, sin citar ningún nombre. Pero, después, surgió el código libre (el Open Source), que ha hecho posible, entre otros, el lenguaje HTML o los CMS (Sistemas de Gestión de Contenidos), basados en principios de colaboración y no de competencia.

De estos temas más técnicos hablo con más detalle en un curso que estoy desarrollando (Todo lo que necesitas saber sobre HTML y nunca te atreviste a preguntar).

El internet colaborativo, el internet ético; la colaboración en lugar de la competencia.

No es fácil. Casi que dan ganas de dejarlo todo e irse, como decía mi madre que fue una mujer muy simpática, a freir espárragos, o a "fer punyetes".

Pero vale la pena esforzarse y luchar. No luchar en contra de nadie, pero sí luchar a favor del ser humano.

  • Seres humanos creativos, libres, sin miedos...
  • Seres humanos con alma, con principios, con conciencia... 

Te invito a participar de este interesante debate con un comentario

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Domingo, 25 Octubre 2015

Josep Massó

Este artículo lo ha escrito Josep Massó i Carreras (de pequeño, en casa y en la escuela me llamaban Pep).

Me dedico al diseño y desarrollo web. Trabajo para mejorar la presencia en internet de empresas, federaciones, fundaciones, profesionales, autónomos...

Hay tres ámbitos que me apasionan:

  1. el internet bien hecho (la tecnología que hay detrás de la web),
  2. el internet bello (el diseño que lo convierte en comunicación agradable y útil)
  3. el internet ético (los valores que, gracias a la tecnología, podemos transmitirnos unos a otros, para cultivar nuestra esencia espiritual actualmente tan marginada).

www.crosimasso.net