Entendemos por "precio ético" el precio correcto de un producto o servicio. Ni caro, ni barato. Un precio justo. Ni más caro de lo que vale (que sería abusivo), ni más barato (lo barato siempre esconde algo, muchas veces injusto).

Los precios de nuestros proyectos son así. Dentro de los varemos estándar de nuestra profesión, nos ajustamos a nuestro cliente, según sea su capacidad, su profesión, sus condiciones económicas...

¿Cuanto vale una web para una mujer de la limpieza?

Un ejemplo.

Primero, aclarar que, cada día, una mujer de la limpieza necesitará más el disponer de un espacio web. No tanto para ganar más, sino para defender su trabajo. Claro que tendrá que ser un sitio, o un blog, adaptado a su profesión y a las necesaidades de sus cientes.

Bien.

Una mujer de la limpieza cobra unos 10 euros/hora para hacer su trabajo. Perfecto. Nosotros, para hacerle una web a una mujer de la limpieza le cobraremos nuestro tabajo a 10 euros/hora.

Precios éticos.

¿Y la web de un pintor?

Hoy hablaba con un pintor:

-¿Cuánto cobras por pintar una casa?

Me respondió:

-Cobro por metro cuadrado.

-Ok- le dije.- Pero ¿a cuánto te sale la hora?

Respondió:

-A unos 15 euros.

Muy bien. Pues a esos 15 euros/hora le haríamos su sito web a ese pintor.